Promo

sábado, 2 de enero de 2016

Los modelos de suscripción en el mercado de audiolibros

Antes de nada desearos a todos un feliz y próspero año 2016. Y desear que sea próspero especialmente para el mundo de los audiolibros en español.

Como sabéis desde hace tiempo venimos hablando aquí sobre los modelos de streaming de audiolibros. Uno de los conceptos muy vinculados al streaming es el de suscripción. El ejemplo por antonomasia de este tipo de servicios para contenidos de audio es Spotify, donde estos contenidos de audio son normalmente música. También sabeis que desde hace tiempo venimos defendiendo este modelo para los audiolibros ¿por que no? si funciona para el mundo de la música ¿por qué no ha de funcionar para el mundo de los audiolibros?. Y con este funcionar nos referimos a para todos los implicados, los usuarios, claro, pero también los distribuidores y por supuesto los creadores y editores.

Pero también sabreis que desde hace tiempo hay voces que se levantan contra el modelo. Estas son las de los autores o creadores. Concretamente han sido muy sonados los abandonos de la distribuidora Spotify de ciertos artistas con gran renombre, por citar dos ejemplos Taylor Swift o Prince, ¿cual es la razón? Pues sobre todo se argumenta que el reparto de beneficios en forma de royalties es ínfimo para los artistas. Es un argumento de peso, parece que el modelo no funciona para esta parte. Pero ¿no funciona el modelo o lo que no funciona es el servicio concreto? No debe ser cuestión de modelos, porque muchos de estos artistas que se rebelaron contra Spotify, han montado su propia plataforma de distribución por streaming, Tidal, con el argumento de que en esta si, se será justo con el reparto de beneficios. O sea que el argumento no es que no funcione, si no el reparto no era justo. Claro que ese parece ser el punto de vista de una sola de las partes.

Por otro lado, durante los meses pasados han surgido ofertas de suscripción de servicios de audiolibros usando el mismo modelo que Spotify, una cuota mensual fija por un acceso completo al catálogo. Este fue el caso de Scribd. Que pocos meses después tuvo que revocar porque no funcionaba, en este caso para el distribuidor, que debía pagar demasiados derechos de autor por el consumo de los usuarios y que superaban los ingresos o los márgenes previstos.

Es decir que parece que si pagas unos derechos de autor considerados justos en un servicio de streaming, el modelo no funciona. O igual, si eres a la vez el distribuidor y el autor (como Tidal), el modelo si funciona. Pero normalmente o te dedicas a una cosa o a la otra, las dos a la vez es difícil.

Finalmente está el caso en el que no sale bien parado es el usuario, pero ese no merece la pena ni nombrarlo, porque sencillamente la gente no lo usa y por tanto desaparece solo.

Aunque en un caso intermedio para todo el mundo estaría el de suscripción "limitada" digámoslo así. En este el usuario tiene acceso a un catálogo amplio, pero no ilimitado, o a un número máximo de ejemplares al mes, o cualquier otra fórmula. Esto es lo que ofrece actualmente Kindle Unlimited para audiolibros, que en este caso el objetivo no es tanto vender como crear usuarios de audiolibros que despues quieran pasarse a Audible y volverse usuarios de audiolibros (recodad que ambas son de Amazon), o Scribd, que tras su oferta inicial ilimitada volvió la vista a un modelo mas limitado por lo que comentábamos antes, o Audiobooks.com que cerró su oferta de consume-todo-lo-que-puedas por un modelo imitando a Audible.

Pareciera por tanto que el modelo de suscripción para el caso de los audiolibros no funcionara porque hay alguna pieza que no encaja. Al menos en principio... porque si que parece que aunque la industria se de un receso en la batalla de las suscripciones, si que seguirá buscando algún encaje que sea bueno para todas las partes. Al menos así lo aprecian los directivos de la Audio Publishers Association, la asociación norteamericana que aúna a los mayores productores de audiolibros del mercado de EE.UU., fundamentalmente porque el modo de acceder a los audiolibros principalmente basado en los smartphones y dispositivos siempre conectados parece encajar perfectamente, así como el crecimiento tanto del número de usuarios de audiolibros como de la cantidad de audiolibros disfrutados por usuario.

Como nota final y aunque pareciera que el modelo si funciona de una u otra forma para la música, ya se oyen rumores de que la cosa no es tan sencilla y que posiblemente los modelos como el de Spotify tengan que ser revisados de alguna forma.

¿Asistiremos durante este 2016 a la aparición de nuevas apuestas en el mundo de los audiolibros con streaming?¿o por el contrario la industria se replegará a modelos más conservadores? ¿vosotros qué creéis?

En plan innovador total, he creado una encuesta en Twitter a ver que opinais al respecto

https://twitter.com/E_dela_E/status/683374737628786688

Edición 04/01/2016 : no parece que os hayáis animado mucho a participar en la encuesta, seguro que es porque se os ha pasado ;-) . La pongo otra vez para que os animéis. Por las cosas de Twitter, sólo dura 24 horas... daos prisa

https://twitter.com/E_dela_E/status/683982035392794624

No hay comentarios:

Publicar un comentario